En una de las regiones más vibrantes de Canadá, encontramos el restaurante Botanist. Como si de un paseo por plena naturaleza se tratase, este restaurante se presenta como el lugar idóneo en el que pasar un agradable rato entre amigos. Fresco, cálido, atractivo, y haciendo una fuerte apuesta por el diseño y el arte. ¿Te lo vas a perder?

¡¡¡Buenos días a todos!!!

¡Aquí estamos una semana más con muchas ganas de enseñaros un nuevo espacio! Viajamos en esta ocasión de nuevo al otro lado del charco, para viajar a un país que nos enamora y que nos hace mucha ilusión, como es Canadá. Y es que allí, concretamente en Vancouver, una de las regiones más fértiles, productivas y diversas del mundo, encontramos el restaurante Botanist. Vibrante, de exquisito diseño, e invadido por la naturaleza, así podríamos describirlo en un primer instante.

Un gran espacio que al mismo tiempo ofrece cuatro áreas distintas, todas con una marcada personalidad, en la que vivir una misma experiencia gastronómica.

Una paleta de colores marcado por los tonos suaves y neutros, destacando el rosa empolvado, unido a materiales como el cristal y envuelto por amplias jardineras de vegetación marcan la esencia del “Salón Botánico”. Lineal, ligero, lleno de luz y transmitiendo mucha paz.

En un rincón y como un autentico contraste, encontramos el “Cóctel Bar” y “Cóctel Lab”, con  una presencia masiva de granito gris como telón de fondo y colores más oscuro. Creativo y original, materiales como el latón o el terciopelo de postulan como sus principales protagonistas.

Frente a ellos, amplias paredes de vidrio invitan a los huéspedes a una sala repleta de vida vegetal. Un espacio destinado a ser activo, lleno de vida de día y de noche, en los que los clientes se reúnan, cenen y beban en un ambiente lleno de intimidad, marcados por un cuidadoso diseño. Como fondo, una pared en tono cielo contrasta con el frío y delicado mármol, ilustrada por un conjunto de cuadros que aportan sobriedad. ¿No os resulta una combinación espectacular?

Lleno de toques modernos y clásicos, otros que aportan calidez frente al protagonismo de materiales más fríos, y con una presencia masiva de vegetación marcando los toques de frescura hacen que nos encontremos ante un restaurante especial, con una marcada presencia de arte, imaginación  y una cuidadosa decoración. ¿Qué os ha parecido?

Espero que lo hayáis disfrutado tanto como nosotras. ¡Feliz miércoles! Y no os olvidéis de ¡poner un poco de Mint en vuestras vidas!

(Vía)

Imágenes: Ema Peter