Sólo con rescatar un antiguo edificio, restaurarlo y convertirlo en un hotel como Ovolo Woolloomooloo es más que suficiente para reavivar toda una zona que parecía en decadencia dentro de una ciudad. ¿Te lo vas a perder?

¡¡¡Buenos días!!!

¡Hoy viajamos a Sidney! Cuánta ilusión nos hace aterrizar por primera vez en esta ciudad, y más haciéndolo de la mano de la cadena de hoteles Ovolo. Esta cadena con sede en Hong Kong, ha abierto su tercera propiedad en Australia, y de la mano del estudio Hassell han dado forma a Ovolo Woolloomooloo.

Y hasta allí nos hemos desplazado para enseñaros un hotel con una marcada personalidad que combina a la perfección con el entorno inmediato que lo rodea.

Un hotel que emana energía en cada rincón. Lleno de color, joven, descarado y accesible atrae a un sinfín de huéspedes que apuestan por el diseño y por el cuidado de los detalles.

Ubicado próximo al centro de la ciudad, en un entorno cosmopolita, junto al puerto, es capaz de atraer el brillo de la luz e introducirlo en su interior, convirtiendo al histórico muelle en el lugar idóneo para que huéspedes y ciudadanos vivan y aprecien de verdad el entorno.

El interior del hotel cuenta con amplias dimensiones, por lo que se opta por romper el espacio creando zonas más pequeñas, insertando pabellones menores, que crean un ambiente más íntimo, atrayendo a sus inquilinos a visitarlos y a disfrutarlos.

La gran cantidad de luz natural que entra en el edifico unido a que los espacios llenos se llenan de árboles dentro de los pabellones, fomenta la variedad de usos, resultando atractivo a cuantos se alojan en el hotel.

Bares y restaurantes llenos de vida, o incluso pequeños comercios son los que se albergan en el interior de estos pequeños recintos, haciendo de eslabón perfecto entre el hotel y su alrededor, entre lo local y los turistas.

Frente a los acogedores espacios públicos y los esquemas de colores tan frescos encontramos las espectaculares habitaciones. Únicas, frescas a la vez de cálidas, e invadidas por llamativas obras de arte originales de artistas locales contemporáneos, hacen que la diversión esté asegurada también en su interior. 

Diseñadas pensadas para satisfacer las necesidades de una nueva generación de público, se trata del lugar idóneo para desconectar de cuanta rutina aporta el día a día. Sin duda estamos ante un hotel urbano, flexible y lleno de vitalidad, que lo convierte en el lugar idóneo en el que disfrutar de unas increíbles vacaciones.

Esperamos que os haya gustado tanto o incluso más que a nosotras. Qué importante es el color, la luz y la vegetación, para crear espacios llenos de vitalidad y frescura que resulten atractivos.

¡Feliz miércoles! Y no os olvidéis de poner ¡Un toque de Mint en vuestras vidas!

(Vía)